Un hombre será juzgado desde este lunes en los tribunales de Bahía Blanca acusado de haber estrangulado a la niña Micaela Ortega, en abril de 2016 en esa ciudad bonaerense, luego de simular ser una mujer a través de la red social Facebook para engañar a la víctima y encontrarse con ella, informaron fuentes judiciales.

El debate será ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) integrado por los jueces Eugenio Casas, María Elena Baquedano y Claudia Fortunatti, situado en el edificio judicial de Estomba 34, en el centro bahiense.

Fuentes judiciales informaron que las audiencias del debate se llevarán a cabo en la sala ubicada en el quinto piso del Palacio de Tribunales y que se espera que declaren unos 90 testigos propuestos por las partes.

En el banquillo de los acusados estará Jonathan Luna (foto), quien afronta cargos por “homicidio calificado agravado por alevosía, violencia de género y por criminis causa, robo y grooming”, es decir, la captación de un menor de edad por medios electrónicos con fines de abuso sexual.

“Hay pruebas suficientes para demostrar la autoría de Luna en el hecho y es que lo se va a tratar de demostrar ante el Tribunal”, afirmó a Télam el fiscal Roberto de Lucía y agregó: “El resto de la discusión tendrá que ver si las circunstancias del caso lo llevan a que encuadre como un homicidio calificado, que es lo nosotros sostenemos”.

El fiscal De Lucía cree que “no va a haber muchas dudas de que Luna fue el autor del homicidio” y adelantó que la pena prevista para los delitos que se le imputan es “la prisión perpetua”.

Según las fuentes, entre los testigos citados se encuentran Mónica Cid, madre de la víctima; otras jóvenes que fueron captadas por Luna a través de las redes sociales; personal policial y peritos psicólogos y psiquiatras que analizaron la personalidad y salud mental del imputado.

“Las pericias nos dan cuenta del perfil violento y la constante captación de la nenas que tenía Luna acreditados a través de diálogos telefónicos por Whastapp”, indicó De Lucía, quien consideró que éste “se trataría del primer caso de grooming seguido de muerte en el país”.

Por su parte, la abogada de la familia de la víctima, Fernanda Pettersen, dijo a Télam que tienen “las mejores expectativas de cara al juicio” y que creen “que se ha hecho un trabajo suficiente para poder acreditar todas las calificaciones que tiene Luna en su contra”.

“Creemos que habrá una sentencia condenatoria”, indicó la letrada, quien detalló que además de las testimoniales hay una serie de pruebas documentales, entre las que destacó los informes Facebook.

En tanto, la madre de la víctima dijo a Télam que afrontar el inicio del debate con “mucho miedo” porque ni tiene “ni idea” de “cómo van a salir las cosas” y que espera “que se haga Justicia”.

Mónica contó que antes del comienzo del debate, distintas organizaciones sociales se concentrarán en la Plaza Rivadavia, frente al Palacio de Tribunales, para realizar actividades vinculadas Micaela.

“Será para que todo el mundo sepa lo que pasó con mi hija”, sostuvo la mujer, quien opinó que el caso de su hija marcó “un antes y un después” en la problemática de los menores víctimas del “grooming” aunque consideró que está “costando bastante” que el Estado tomé este tema con “la conciencia que corresponde”.

Micaela (12) desapareció el 23 de abril de 2016 en Bahía Blanca y cinco días después su cuerpo golpeado y estrangulado de la niña fue encontrado en cercanías de la ruta nacional 3, a la altura de la vecina localidad de Ingeniero White.

Tras el hallazgo del cadáver, Luna fue detenido en la precaria vivienda que habitaba, la cual fue parcialmente incendiada por vecinos.

De acuerdo a los investigadores, en la casa del acusado se secuestraron una planchita de pelo que pertenecía a la niña, teléfonos celulares y otras pertenencias de interés para la causa.

Para llegar al acusado Luna fue fundamental la información incorporada a la causa por “The National Center for Missing & Exploited Children” (El Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados), un organismo sin fines de lucro de Estados Unidos que trabaja a nivel mundial contra la pedofilia y que colabora con la Justicia en este tipo de investigaciones.

A partir de los datos aportados por esta ONG, los pesquisas determinaron que Luna había contactado a Micaela a través de Facebook y fingiendo ser una niña de su misma edad.

En ese sentido, el fiscal De Lucía estableció que Luna tenía cuatro cuentas distintas en esa red social y que las se hacía pasar por mujer para pactar encuentros con menores de edad.

El trabajo de la mencionada ONG está apoyado por el Congreso de país y logra que las empresas proveedoras de Internet deban, por ley, notificarle cuando sus clientes suben imágenes de pornografía infantil a la red.

Sólo en 2016, esta organización envió a las fiscalías de Cibercrimen de la Ciudad de Buenos Aires 4.168 reportes que, en los casos correspondientes, fueron reenviados al resto del país.

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