Un mecánico de 38 años de la localidad bonaerense de General Rodríguez que fue visto por última vez hace 24 días, permanecía hoy desaparecido y por el caso fue detenido un conocido del hombre en cuyo domicilio dio positiva una prueba de luminol, mientras que la familia cree que pudieron haberlo asesinado para quedarse con sus bienes, informaron hoy fuentes judiciales.

Se trata de Rodolfo Ariel Alé (38), quien fue visto por última vez el 9 de de noviembre y cuya desaparición es investigada por el fiscal Federico Luppi, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 10 del departamento judicial Moreno-General Rodríguez.

Si bien comenzó a investigarse como una búsqueda de paradero, por el caso fue detenido un joven identificado como Damián Álvarez (28), quien es la última persona en haber estado con el mecánico, y la fiscalía ya investiga la hipótesis de un homicidio.

Álvarez quedó detenido por sus contradicciones y está acusado de “hurto calificado” por haber entrado con la llave original a la casa de Alé, ubicada en el cruce de las rutas 24 y 5 del denominado barrio “Las Latas” de General Rodríguez para desvalijarla, llevarse documentación y vender sus cosas, según surge de la investigación del fiscal Luppi y los detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Moreno-General Rodríguez.

Además, en el domicilio del detenido, en la calle Providencia al 1000 de la vecina localidad de Francisco Álvarez, la Policía Científica hizo una pericia de luminol -químico que reacciona ante la sangre lavada- que dio resultado positivo.

Ahora el fiscal espera el resultado de otro peritaje que determinará si las manchas halladas en ese domicilio son de sangre humana y en caso de ser así, poder obtener un perfil de ADN.

“Nuestra sospecha es que a Ariel lo asesinaron para quedarse con sus cosas y por eso no aparece. El hombre que está detenido le vendía cocaína para consumo personal a mi hermano. Todo el barrio sabe que Damián vendía droga”, dijo hoy Fátima Alé, hermana del mecánico desaparecido.

Fátima contó que Álvarez estuvo diciendo que él le compró a su hermano “dos motos y un auto Ford Mondeo por 480.000 pesos” y que con ese dinero Ariel “se fue a Córdoba”.

“Pero la realidad es otra. Sabemos que se metió en la casa de mi hermano y le dijo a varias personas que era su casa. También estuvo vendiendo las cosas de mi hermano por el barrio, como un televisor y sus herramientas”, afirmó Fátima.

Fuentes judiciales indicaron  que cuando declaró como testigo, Álvarez reconoció ser la última persona en haber estado con Alé, que le compró tres vehículos y que infería que como tenía familiares en Córdoba, su amigo se había ido a esa provincia.

Las mismas fuentes revelaron que en la causa hay dos testigos que comprometen la situación de Álvarez, ya que escucharon de su propia boca que Alé le debía dinero, que no se lo devolvía y que lo quería “matar”.

Con el aval del juez de Garantías 2 de Moreno-General Rodríguez, Gabriel Castro, el fiscal ya realizó a lo largo de estos 17 días de búsqueda varios allanamientos y rastrillajes con personal policial y hasta con perros rastreadores, pero los resultados fueron negativos.
La última actividad del teléfono celular de Alé fue registrada el 13 de noviembre, cuando llevaba cuatro días apagado -desde la desaparición-, y se activó la antena de Francisco Álvarez, la zona donde vive el imputado, según precisó  uno de los investigadores.

Los familiares y amigos de Ale ya hicieron varias marchas y cortes para pedir por la aparición del mecánico en el cruce Las Latas de rutas 5 y 24 de General Rodríguez, donde esta tarde a las 17, repetirán el pedido.

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