Más de ocho kilos de cocaína que estaban ocultos en un cajón de tomates fueron secuestrados ayer en el momento en el que iban a ser ingresados a la Unidad Penitenciaria Nº 24 de Florencio Varela, perteneciente al mismo complejo carcelario donde, días atrás, tres agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) fueron detenidos por instigar a presos a ingresar drogas al penal.

La droga fue detectada a partir de un control de rutina realizado por personal del SPB, al observar algo raro en los cajones que iban a ser ingresados a la cárcel por parte de una empresa que provee de verduras a la unidad. De inmediato se inició un trabajo conjunto con la Policía de la provincia de Buenos Aires para investigar y requisar los cajones, así como también todas las unidades penitenciarias.

“Convocamos a la Dirección de Cinotecnia del Ministerio de Seguridad para inspeccionar con perros las seis unidades del complejo penitenciario (23°, 24°, 31°, 32°, 42° y 54°), pero sólo hallamos la droga que fue detectada en un cajón de tomate”, explicó una fuente vinculada a la investigación.

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