Personal del Servicio Penitenciario Bonaerense descubrió durante una visita en la cárcel de Campana que una nena de 7 años que había llegado con su madre presentaba signos de abuso sexual. La menor lloraba sin parar en el baño del penal, por lo que fue revisada por médicos del Servicio, que detectaron una grave infección y lesiones producto de una violación. El padre de la menor, que está en libertad, había denunciado el abuso un mes atrás. La madre de la nena quedó detenida por prostituir a su hija, que quedó internada en el hospital local.

La mujer fue identificada como Liliana Galata, quien había concurrido al penal de Campana para visitar en compañía de su hijita al preso Facundo Matías Moyano González, alojado en el pabellón 3, en calidad de novia del detenido.

El padre biológico de la criatura fue consultado vía telefónica: se mostró sorprendido y nervioso pero clamó su inocencia, aunque rechazó por el momento otorgar entrevistas. “No quiero ver a nadie, tengo que salir a hacer trámites, y acá en el barrio no van a hablar de mí”, fue su respuesta. La madre de la víctima se encuentra en el hospital de Campana con custodia policial, ya que se espera que la Justicia resuelva su situación procesal, aunque se descuenta que la fiscalía pedirá su aprehensión.

Cuando los guardias y médicos del Servicio Penitenciario Bonaerense descubrieron la situación de abuso, la madre de la nena argumentó que podría haber sucedido durante la visita en el penal, para luego declarar que el culpable era el padre biológico de la víctima.

La Justicia investiga si la menor era prostituída por su madre en un asentamiento del barrio Derqui y otras viviendas de José Ingenieros.

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