El Secretariado General Nacional de la Asociación Bancaria (AB), las conducciones de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) y de ambas CTA (de los Argentinos y Autónoma), los gremios que responden al moyanismo y los movimientos sociales ratificaron hoy la marcha de protesta del miércoles próximo hacia el Congreso Nacional en rechazo de “las reformas laboral, fiscal y previsional”, informaron esos espacios.
La conducción bancaria sostuvo, en un documento titulado “Basta”, la necesidad de detener “la nueva etapa de ajuste llamada de reformas permanentes e iniciada en diciembre de 2015”, y señaló que el objetivo “es cubrir el déficit fiscal de un esquema económico inviable y la transferencia de ingresos a los grandes conglomerados empresarios, que son incapaces de revertir el creciente déficit comercial”.
Los secretarios general y de Prensa del gremio, Sergio Palazzo y Eduardo Berrozpe, respectivamente, señalaron que “el camino de la reducción de impuestos directos agrava el desequilibrio de los recursos del Estado a partir del blanqueo de quienes negrearon evadiendo el pago de contribuciones a la seguridad social”.
Añadieron que esa rebaja tributaria “no incluye la prometida derogación del impuesto al salario y supone un incremento del 2 por ciento en la presión impositiva a la pequeña y mediana empresa”.
“Se trata de reformas regresivas que golpean a los actuales y próximos jubilados, a los trabajadores de la economía informal y a todos los del sector formal. También se promueve la anulación de principios fundamentales del derecho del trabajo, como la irrenunciabilidad de derechos o la responsabilidad del empleador principal en el caso de las tercerizaciones, y la disminución de las indemnizaciones”, puntualizaron.
Los dirigentes subrayaron que “el cambio de fórmula de las actualizaciones salariales de los jubilados impone una brutal pérdida de poder adquisitivo, al igual que para los salarios de los trabajadores activos, ya que se presiona con topes a las paritarias mientras no existe control de precios y se suceden los tarifazos”, lo que significa menos demanda y empleo y más caída del mercado interno y de la capacidad productiva ociosa.
Palazzo y Berrozpe concluyeron que las medidas “no resuelven la inflación, el estancamiento y la pobreza y solo configuran una grave crisis socio-económica, comprometiendo de forma directa el sistema financiero que, en el sector privado, gana al prestarle al Estado y, en el público, lo descapitaliza, como sucede en los Bancos de la Nación Argentina (BNA) y Central (BCRA), para sostener el modelo oficial”.
La Bancaria ratificó la protesta del miércoles y convocó a los trabajadores a concentrarse a partir de las 13 en la intersección de Reconquista y Sarmiento para marchar hacia el Congreso, aunque también llamó a un cese de tareas a partir de las 12.30 en el sector.
Por su parte, organizaciones sindicales, sociales, políticas y estudiantiles, sectores de la pequeña y mediana empresa (Pymes), cooperativistas, entidades de jubilados y organismos de derechos humanos también se sumaron a la movilización del 29.

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