Los agentes del Comando de Patrullas de Lanús no lo podían creer cuando apresaron a un ladrón y el tipo empezó a gritar: —¡Soy poliicía, soy policía!- como si la contraseña lo fuera a liberar. Después se confirmó: El chorro revistaba en la Policía Local de Lanús.
Todo comenzó cuando un patrullero apostado en Perón y Noya advirtió que un auto perseguía a otro, fierro a fondo. El perseguidor se detiene al ver a los policías y denuncia que está tras quien le robó la cartera a su novia. De inmediato se monta un operativo de búsqueda y captura y dan con el fugitivo en Tuyuti y Congreso. El prófugo clava los frenos al ver el cerrojo, se apea del auto, desenfunda su arma y apunta a los patrulleros, pero al ver que tenía pocas chances de salir ganador, se entregó y empezó a los gritos, como se dijo arriba.
Entonces es identificado como Gonzalo Ezequiel Mansilla (foto, esposado) efectivo de la Policía Local Lanús, egresado de la 4ª promoción.
De inmediato la Auditoria General de Asuntos Internos de las policías locales, dio de baja al polichorro.

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