La llamada mesa chica de la CGT se reunirá el mañana para definir una posición en torno a las reformas laboral, previsional y tributaria impulsadas por el Gobierno Nacional.
El encuentro se hará desde las 13 en la sede central de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), en Moreno 1330.
Algunos dirigentes, entre los que se destacaron el secretario gremial de a central obrera, Pablo Moyano, el bancario Sergio Palazzo, el gráfico Héctor Amichetti y el jerárquico lucifuercista Carlos Minucci criticaron el viaje que hicieron Juan Carlos Schmid y Héctor Daer al Vaticano, para una reunión de sindicalistas, mientras en Buenos Aires crecía el malestar en contra de las reformas del Gobierno.
La situación provocó que Miguel Angel Pichetto, titular de la bancada peronista del Senado, postergara el tratamiento del proyecto laboral argumentando “falta de cohesión en la CGT”, basándose en el apoyo de Daer y Schmid a la reforma del Gobierno y en el rechazo del hijo de Moyano y de otros dirigentes.
De ahí la importancia de las deliberaciones de la mesa chica del lunes, cuya intención sería convocar a una reunión del Consejo Directivo de la CGT para aprobar el llamado a la continuidad del Comité Central Confederal, que es reclamado insistentemente por el bancario Palazzo.
A las críticas de sectores sindicales con militancia política activa en las filas del kirchnerismo, la CGT cosechó hoy otro hecho que tendrá sus repercusiones internas; el papa Francisco no asistió al cierre de las jornadas con cientos de sindicalistas en el Vaticano.
Este tipo de situaciones y la falta de acuerdo en cuanto a fijar una posición unívoca cegetista sobre las reformas, han sumido a la CGT en la incertidumbre.

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