“Seis dedos” es su apodo. Así lo conocen en el barrio de la masacre. Cuando lo detuvieron como sospechoso del triple crimen de San Miguel reconoció su autoría ante los policías que lo esposaron pero no dijo más nada. No hacía falta: su remera y hasta las zapatillas estaban manchadas con la sangre de sus víctimas.
Alejandro Amarillo, de 19 años, fue imputado por el fiscal de instrucción Gustavo Carracedo. Su declaración será clave para establecer por qué esta madrugada atacó con un cuchillo a sus vecinos Pablo Javier Danti (36), Rubén Ismael Danti (62) y Marta Inés Gómez (64). Al mismo tiempo, será sometido a una serie de estudios psicológicos y psiquiátricos para determinar si comprendía la criminalidad de sus actos.

Según lo que pudieron reconstruir los investigadores, Amarillo y Pablo Danti se conocían del barrio pero no eran íntimos amigos. La noche del martes se juntaron a tomar algo en la casa de la calle Las Tres Marías 369, casi esquina Azcuénaga, de San Miguel.

Lo cierto es que algo pasó entre ellos aunque todavía no se sabe qué. Los vecinos sólo escucharon el desesperado pedido de auxilio de Marta, que salió a la calle a pedir auxilio pero fue asesinada al igual que su hijo y su marido.

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